Desde la materia de Biología continuamos con las prácticas de disección y, en esta ocasión, ha sido el turno de 3º de ESO. Hoy hemos trabajado con un cerebro de cordero, una experiencia que ha permitido al alumnado observar de manera directa la anatomía del sistema nervioso.
Durante la sesión, pudieron identificar distintas estructuras como los hemisferios cerebrales, el cerebelo o el tronco encefálico, relacionando lo aprendido en el aula con la observación real. La práctica les ayudó a comprender mejor la organización y el funcionamiento del cerebro, así como la importancia de cada una de sus partes.
Además de reforzar los contenidos teóricos, este tipo de actividades fomenta la curiosidad científica, el trabajo en equipo y el respeto por el material biológico.
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